El Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo y la Asociación de Víctimas del Terrorismo de Castilla y León (AvtCyL), en colaboración con la Policía Nacional, han llevado a la Escuela Nacional de Policía de Ávila la exposición “ROLANDO 2:15 – 2:45. 50 años de la primera masacre de ETA”. La muestra está estructurada en 22 paneles (con códigos QR que aportan más información) haciendo referencia a los diferentes hitos del atentado y contando también las historias de las 13 víctimas mortales.
Paralelamente a la exposición, se organizaron tres conferencias en el Auditorio de la Escuela Nacional de Policía a la que asistieron 3.000 alumnos y en las que participaron el comisario principal honorario de la Policía Nacional, Marceliano Gutiérrez Rodríguez, el director del Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo, Florencio Domínguez, y el presidente de la AvtCyL, Sebastián Nogales.
Durante su intervención, Florencio Domínguez destacó que ETA buscaba una masacre de policías y perpetró una de civiles y qué tan grave era una como otra. «Un atentado como aquel tenía que haber dejado sin justificación alguna a la banda terrorista, aunque siguió contando con mucho apoyo durante largo tiempo. La excusa de una ETA buena antifranquista no tiene justificación alguna ya que el 95% de sus crímenes fueron posteriores a la muerte de Franco». Por su parte, Sebastián Nogales agradeció a la Fundación Policía Española y a la Escuela Nacional de Policía de Ávila su colaboración en esta iniciativa y explicó a los asistentes las líneas de actuación de la AvtCyL y les pidió que en su carrera profesional «la palabra dignidad sea vuestra brújula. Las víctimas no pedimos venganza, pedimos justicia y memoria y para eso, os necesitamos a vosotros».
El viernes 13 de septiembre de 1974, a las 14:30 horas, una potente bomba reforzada con metralla explotó en el comedor de la cafetería Rolando, en la calle del Correo, junto a la madrileña Puerta del Sol. Ese día murieron 11 personas y más de 70 resultaron heridas. Debido a las secuelas físicas, Gerardo García Pérez falleció el 29 de septiembre de 1974 y el inspector de Policía Félix Ayuso Pinel, el único policía de la lista de víctimas, murió el 11 de enero de 1977. Así, el balance final de la matanza de Rolando ascendió a 13 víctimas mortales, entre las que se encontraba el castellano y leonés Manuel Llanos Gancedo. Fue el primer atentado masivo e indiscriminado de la larga historia de ETA. Sin embargo, como hizo tantas otras veces, la banda terrorista mató y mintió. En vez de reivindicar el crimen culpó a la ultraderecha y al régimen franquista. No reconoció su responsabilidad hasta 2018. Los supervivientes y los familiares de los fallecidos se sienten los grandes olvidados de la historia de la primera masacre de ETA. En su memoria, el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo ha organizado e impulsado la exposición “ROLANDO 2:15 – 2:45. 50 años de la primera masacre de ETA”. Rolando 2:15-2:45 es una anotación que la policía encontró en la agenda del etarra José María Arruabarrena Esnaola, Tanque, con la franja horaria del mediodía con mayor afluencia de público a la cafetería Rolando.






